Deshidratador Solar


Una forma de aprovechar los excedentes de las cosechas es utilizar uno de los múltiples medios de conserva que se han inventado para guardar alimentos sobrantes de los momentos de abundancia, para los tiempos de escasez.

Hoy nos centramos en la deshidratación, utilizando para ello los deshidratadores solares, unos aparatos poco conocidos en España, pero muy comunes desde muy antiguo en otros lugares, principalmente en Centroeuropa y Europa del Este.

La deshidratación es una forma tradicional de conservar alimentos, que a diferencia de las conservas, utiliza temperaturas suaves, lo que permite conservar intactas muchas propiedades alimenticias de los productos frescos.

Durante el secado, la temperaturas oscilan entre 40ºC y 70ªC, que destruye las bacterias y desactiva las encimas. La temperatura ideal recomendada por los expertos es la de 45º C,  más calor, sobre todo al principio, dificulta un secado completo del interior del producto por impèrmeabilización de la superficial.

Lo que se pretende es reducir la humedad de los productos por debajo del 15 % para hacerlos invulnerables al ataque de los hongos. Para ello se mantienen los productos durante un periodo prolongado, de uno a tres días, en aire seco a temperatura cálida

Nuestro deshidratador lo hemos confeccionado reciclando la madera de unos palets, con un cristal también reciclado, así que en lo único que hemos invertido es en malla cuadriculada para las bandejas y una pintura negra para la cámara calentadora.

Son muchos los usos que podemos dar a la desecadora, enumero unos cuantos:

Obtener pimentón, moliendo pimientos desecados. secar guindillas etc.
Frutos secos como higos, orejones, pasas, ciruelas negras, etc.
Frutos desecados como manzana, plátano, fresa, pera etc
Hortalizas carnosas, desecadas, como tomates y pimientos (ñoras)
Hortalizas en juliana, en especial las de raíz.
Setas utilizadas como condimento
Patata en polvo con o sin leche
Plantas aromáticas como condimento, peregil, tomillo, romero etc,
Plantas aromáticas como fase previa a la obtención de perfumes, lavanda, espliego, etc
Secador de semillas, maíz, guisantes, girasol, etc
Obtener flores naturales secas para ornamentación etc.

 

Deshidratador solar

En esencia un deshidratador solar es un aparato que aprovecha la energía solar para calentar aire, provocando por convección, una corriente de aire caliente que pasa entre los productos colocados en su camino, secándolos, y arrastrando la hummedad al exterior por una chimenea.Hay variedad de modelos y sistemas, pero en esencia todos contiene la mismas partes fundamentales, un calentador solar de aire que toma el aire por unas toberas situadas en la base del calentador, y una cámara de secado a la que el aire caliente accede por convección, saliendo  por una chimenea situada en la parte superior de la cámara.

El modelo que describo, tiene a mi juicio la virtud de unir la sencillez de concepción y una fácil construcción, aunque solo pretendo utilizarlo como base que sirva de de partida, para que cada cual se diseñe el desecador adecuado a sus necesidades, que vendrá condicionado por la cantidad de material a desecar, materiales de construcción accesibles a cada uno y habilidad manual para construirla. Mi intención es más dar reglas prácticas para la construcción del aparato, que la descripción en sí de un determinado modelo, para que cada cual monte el aparato que le convenga en su caso.

Como podéis ver en la imagen nuestro modelo consta de una rampa cubierta con un cristal que hace de trampa a los rayos solares y un armario con bandejas donde se depositan los productos a desecar. coronado con abertura a modo de chimenea que da salida al aire húmedo.

Bandejas

Lo primero que tendremos que definir es la capacidad que ha de tener el aparato. Dado que solo pretendemos desecar  excedentes de nuestra cosecha, si sembramos con tino, los excedentes no deben ser excesivos, salvo que la naturaleza haya decidido mostrarse generosa,  y aprovechando condiciones de cultivo favorables, cosa que puede ocurrir, y con frecuencia ocurre y nos premie con una cosecha que duplica lo previsto que podemos consumir.

Tomando como referencia, que para una familia de cuatro personas, un consumo diario elevado de verduras, es de el orden de 1,5 Kg. Vamos a considerar que como máximo, en ciertas temporadas, produzcamos en el huerto familiar un excedente de 1,5 Kg. diario de todo tipo de verduras.

Si de esa cantidad eliminamos las verduras que, o bien la desecación no es método adecuado de conserva, como ocurre con las lechugas, que otra parte la regalamos a familiares y vecinos y  que para otras, elegimos otro método de conserva, como puede ser la congelación o el enlatado y unimos las verduras que no necesitan método especial de conservación como las patatas o las semillas de legumbres, podemos, en una primera aproximación, calcular que el máximo excedente de verdura susceptible de desecar será en los momentos de abundancia, más o menos un kilo diario de verduras.

Como media, en un secador no muy sofisticado, como los que hablamos de construir, los productos están unos dos días dentro del aparato. Por ello, calculo que el aparato que necesitamos ha de tener bandejas para contener dos kilos de productos. Por ejemplo 12 tomates de un calibre de 8 cm de diámetro y de un peso aproximado de 150 gr. por pieza.

¿Que superficie necesitamos para ello?. Como los tomates se desecan cortados por la mitad, dejando espacios para que pase el aire, salen 24 círculos de 5 cm de radio, Si hay 2 bandejas, cada una soportará 12=(4×3) medios tomates, o lo que es lo mismo 30X40 cm = 1200 cm2. en conjunto 2400 cm2. Tirando por lo grande será más que suficiente para las necesidades de una familia un metro cuadrado de bandejas.

Este cálculo coincide en lineas generales con el equipo familiares que presentamos. Por lo tanto para un huerto familiar, utilizaremos un secadero que contenga 3 o 4 bandejas de 60 X40 cm., (mas o menos). . La bandeja ideal es una rejilla relativamente tupida de acero inoxidable, tipo rejilla de barbacoa, con huecos suficientemente pequeños para sustentar sin problemas objetos del tamaño de un centímetro, que deje pasar bien el aire. También pueden usarse cribas y cedazos de distintos tipos, como los que usan los agricultores y albañiles para cribar la arena y otras substancias. Cualquier tipo valdrá si cumplen dos  condiciones, ser de fácil limpieza, pues con frecuencia las hortalizas desprenden  jugos que se pegan a la bandeja y que aguanten como mínimo 70º C. sin deformarse, pues esa es la temperatura que puntualmente se puede alcanzar en el interior del aparato.

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Cámara de secado

Pedestal

La cámara debe situarse a cierta altura, para permitir que el la salida superior del calentador quede a la misma altura que la base de la cámara, por lo que hay que construir un pedestal, patas o cualquier cosa que la sostenga elevada.

La altura que suelen aconsejar para el pedestal es de 1,2 mts. Esta altura viene condicionada por la salida superior del calentador. Con ella las bandejas quedaran entre 1,25 y 1,55 cm, que resulta cómoda para meter y sacar las bandejas  sin dificultad. El material con que hagamos el pedestal´y la cámara es indiferente, pues ni va a soportar grandes temperaturas ni necesita ser especialmente aislante pues las diferencias con el exterior son escasas, puede ser chapa, ladrillo, adobe, maderas procedentes del reciclado de un palet  o tablero resistente a la intemperie (chapado marino). Lo único importante es que la cámara sea hermética a los insectos pues el olor que va a desprender el secador atraerá indefectiblemente a insectos y roedores.La nuestra la hicimos de doble cámara con palets recubiertos en su interior de barro y paja.

Cámara

Sea como sea, la cámara ha de tener en la parte inferior una abertura donde se conecta el calentador solar y en la superior otra donde se conecta la chimenea. Aparte deberá contar en su interior con soportes para colocar las bandejas a 10 cm. de distancia entre ellas y una puerta que permita introducir y sacar las bandejas.

Creo que esta puerta debe estar a un costado o al otro lado de la entrada del calentador solar, para poder acceder a las bandejas sin tropezarte con el calentador. Esta puerta ha de cerrar bien, de modo que evite la entrada de insectos entre las junturas con el marco o por la cerradura

Las medidas exteriores de la cámara vendrán condicionadas por el tamaño de las bandejas y el número de pisos que queramos instalar. Conviene que la cubierta superior tenga cierta pendiente para proteger el interior de la lluvia

Calentador solar

El calentador solar es un compartimento alargado con la parte superior formando un cierto ángulo con el suelo, de forma que mas o menos resulta perpendicular a los rayos del sol. Como la posición del el sol varía según la hora y el mes, podemos optar por hacer el calentador orientable en inclinación vertical, horizontal, o en ambas direcciones, en cuyo caso, habrá que solucionar la forma que hacer flexible la conexión con la cámara, o hacer el calentador fijo, lo que facilita la conexión con la cámara, pero permite recuce el rendimiento del calentador, por lo que tendremos que hacerlo más grande.

En mi opinión la orientación del calentador respecto del sol siempre sera relativamente exacta, pues o montamos un sistema muy sofisticado de seguimiento solar, o constantemente tendremos que reorientar a mano el aparato, por lo que, en la práctica, no supone tanta ventaja el tener la posibilidad de orientar perfectamente le calentador y quizá sea más cómodo, para equipos fijos, dejarlo fijo y redimensionar el calentador , de modo que compense con un mayor tamaño su menor rendimiento.

Si el calentador es de obra, se orientará a sur con una inclinación, (ángulo con el suelo) de 40º más o menos,(algo más de la latitud del lugar, para que tenga mejor rendimiento en invierno que en verano). Los datos que doy se corresponden a la España peninsular, en Canarias y otros países tener en cuenta  la latitud del lugar para una correcta orientación.

Si el calentador solar es portátil. conviene poner un elemento que facilite su correcta orientación. Puede ser una varilla vertical al vidrio, que nos guíe con la variación de su sombra para conseguir la orientación mas correcta, o bien a la inversa mediante un orificio, por ejemplo una arandela pegada al cristal,  que  vertical ilumine una diana pegada en el fondo del calentador, de modo que correctamente orientado ilumine el centro de la diana.

De todas formas el aparato lo giraremos  algo hacia el oeste, (girado un poco desde la orientación ideal en el sentido de la agujas del reloj,( en el hemisferio norte), y algo más plano, si es por la mañana, o más pendiente si es por la tarde, para compensar el movimiento solar en las siguientes horas.

Si decidimos hacer un compartimiento como una caja de 10 cm de grosor a media altura pondremos una chapa metálica por ejemplo de hojalata pintada de negro. que tendrá la misión de captar los rayos de sol y transformarlos en energía calorífica. La cubierta superior transparente puede ser desde un film de plástico que aguante los rayos UVA del sol, como el que se utiliza en invernaderos, una lámina de metacrilato o un vidrio. El ideal es el vidrio, pues es muy transparente, atrae poco al polvo y se limpia fácilmente, pero ha de ser capaz de resistir un pedrisco, por lo que no puede ser muy fino, yo pondría uno de 6 mm. de grosor o aprovechar lunas de automóvil recicladas de los automóviles en desguace..

Las cubiertas de plástico degeneran con el tiempo y sobre todo se cargan de energía estática que atrae al polvo haciéndose más opacas, pero en cambio son baratas y resistente a los golpes, algo a tener en cuenta en un equipo portátil.

La superficie del calentador ha de ser como mínimo equivalente a la del conjunto de las bandejas que pretendemos utilizar, en nuestro caso 0,5 m2., para prevenir bajos rendimientos yo la aumentaría un 30 %.  La conexión del calentador solar con la cámara de secado se pude realizar con una manga de tela la salida del calentador y la entrada de la boca de la cámara ajustada mediante cintas elásticas de modo que esta unión sea hermética a los insectos. También pueden ser dos o tres trozos de manguera gruesa y flexible  como por ejemplo la utilizada en los los aspiradores de piscina, que se ajustan entre tubos os situados a las salidas y entradas de los aparatos

La entrada de aire frío situada en el extremo inferior del calentador se cubre con una rejilla cubierta con mosquitera con el fin de impedir la entrada de insectos y roedores dentro del aparato.

Chimenea

No es imprescindible basta una buena salida del aire caliente, en casi todos los casos es simplemente un tubo que se conecta en la parte superior de la cámara con algún tipo de tapa que evite la entrada de agua de lluvia. También este extremo debe taparse con rejilla y tela mosquitera para impedir la entrada de insectos y roedores, lo que puede hacerse indistintamente, en el extremo superior de la chimenea, o en el nacimientos de la chimenea en el interior de la cámara.

 

Articulo publicado en la revista brotes, Fuente Original: https://fuenserena.wordpress.com

 

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